Ya que estamos en primavera hablemos de las flores del vino; llamamos flores del vino al velo que se forma en la superficie del vino en contacto con el aire en barricas o depósitos. Es un velo de color blanquecino en blancos y rosáceo en vinos tintos. Se produce por el desarrollo de levaduras de los géneros Candida, Pichia o Hansenula. La acción de estas levaduras produce que el etanol se transforme en etanal y el vino adquiere un carácter de picado recordando el olor de manzana sobremadura.
La falta de higiene, la mala dosificación de So2, la presencia de oxígeno o las temperaturas elevadas, favorecen la aparición de estos velos.
Podemos distinguir los vinos de tipo Jerez, donde la aparición de este velo se busca. En este caso las responsables son las levaduras Saccharomyces desarrolladas de manera controlada desarrollando aromas típicos en ese tipo de vinos.









