Una de las preguntas más recurrentes en las visitas a la bodega es sobre esta frase que aparece en las botellas de vino.
Resulta que los sulfitos son una sustancia alérgena y a partir de noviembre del 2006 hay un real decreto que obliga a los elaboradores de vino a incluir esta frase en sus etiquetas si la cantidad de anhídrido sulfuroso superara los 10mg/litro.
Ahora bien, por qué esta presencia de sulfuroso en el vino, pues básicamente porque se añade como protector, para evitar que el vino se oxide o sufra ataques de microorganismos que puedan estar presentes en el vino.
Se puede elaborar un vino sin sulfuroso, pero no se puede garantizar la calidad de ese vino en el tiempo.
Con lo que podemos concluir que esta frase es para indicar a las personas alérgicas la presencia de esta sustancia y que en el resto de personas no va a tener ningún efecto en su salud.










Muy interesante tu artículo sobre los sulfitos. Deberías publicar más artículos de este tipo.